
La línea se vio entre jugadores de primera fila ya a principios del siglo XIX, pero hace tiempo que pasó de moda precisamente porque las negras llegan con mucha facilidad a una buena partida.
El ataque Bowdler de un vistazo
- Qué es: una línea secundaria de la defensa siciliana tras 1.e4 c5 2.Bc4 (código ECO B20), en la que las blancas apuntan el alfil a f7.
- ¿Es buena? Se puede jugar a nivel de club y sirve como sorpresa, pero es inofensiva contra un rival bien informado. Las negras igualan desde la segunda jugada.
- Mejor respuesta de las negras: jugar 2...e6, preparar ...d5 y expandirse por el flanco de dama con ...a6-b5 para molestar al alfil de c4.
- Idea de las blancas: desarrollarse rápido, enrocar y buscar una ruptura con d4 o presión sobre f7 si las negras juegan pasivamente.
- Veredicto: un intento práctico por debajo del nivel de maestro, pero no una verdadera prueba para la siciliana.
Estudia el ataque Bowdler con blancas o con negras
Una jugada define el ataque Bowdler: 2.Bc4 contra la siciliana, un atajo que las blancas adoran a nivel de club y que las negras deberían ver con gusto.
Juega el ataque Bowdler con blancas
El plan de las blancas no tiene sutileza: alfil a c4, presión sobre f7, enroque rápido. Hazte una idea rápida del ataque Bowdler, mira por qué 2.Bc4 conserva su público a nivel de club y aprende cómo deben manejar las blancas cada una de las tres defensas principales de las negras.
Cómo vencer al ataque Bowdler con negras
Una buena respuesta al ataque Bowdler empieza por el marcador, y las cifras de 2.Bc4 ya se inclinan a favor de las negras. Repasa el plan jugada a jugada para enfrentarte al ataque Bowdler y mira después por qué el típico ataque con f4 de las blancas pierde un peón sin más.
Cómo puntúan blancas y negras con 2.Bc4
Así se ha comportado la línea en la práctica. La primera tabla recoge partidas de maestros, donde el resultado de las negras es sólido; la segunda parte de un conjunto mucho mayor de partidas de club.
Estadísticas de partidas de maestros
| Resultados | Porcentaje |
|---|---|
| Victoria de las blancas | 30% |
| Tablas | 26% |
| Victoria de las negras | 44% |
Estadísticas de 47 millones de partidas de aficionados
| Nivel de rating (Lichess) | Ganan blancas | Tablas | Ganan negras |
|---|---|---|---|
| 800, principiante | 47.7% | 3.4% | 48.9% |
| 1000, novato | 46.8% | 3.2% | 50.0% |
| 1200, en progreso | 46.2% | 3.3% | 50.5% |
| 1600, club | 45.0% | 3.8% | 51.1% |
| 1800, club | 44.9% | 4.3% | 50.7% |
| 2000, club avanzado | 44.7% | 4.8% | 50.5% |
Fuente: explorador de aperturas de Lichess, partidas de blitz, rápidas y clásicas en la posición tras 1.e4 c5 2.Bc4. Las cifras son porcentajes de victoria por franja de rating de Lichess; a estos niveles las tablas son raras.
El patrón es el mismo en ambos niveles: las negras salen por delante, y la diferencia solo crece cuando llegas a jugadores que conocen el plan para igualar.
Video: el Bowdler en dos minutos
Si prefieres ver primero las ideas principales en movimiento, el video corto repasa la apertura antes de que sigas leyendo.
¿Prefieres leer? El resto de esta guía cubre cada detalle táctico y estratégico del Bowdler.
Por qué juegan el ataque Bowdler las blancas: por qué los jugadores de club siguen recurriendo a 2.Bc4
El Bowdler contra la siciliana es dudoso a alto nivel porque el alfil de casillas claras acaba mal colocado. Aun así, a los jugadores de club les gusta poner el alfil en c4, donde presiona la diagonal a2-f7 y vigila f7. Las negras pueden amortiguar esa presión, pero el atractivo es evidente: desarrollar una pieza deprisa, enrocar y empezar a buscar un ataque contra el rey rival, idealmente alrededor de f7.
¿Quién era Bowdler? El nombre detrás de la apertura
La apertura lleva el nombre de Thomas Bowdler, un aficionado inglés al ajedrez de finales del siglo XVIII y principios del XIX. No era un maestro puntero de su época, pero la jugada 2.Bc4 contra la siciliana llevó su nombre hasta los libros modernos de aperturas, donde figura bajo el código ECO B20 junto a las demás segundas jugadas poco habituales de las blancas.
La nota histórica importa en la práctica. El ataque Bowdler pertenece a la era romántica del desarrollo rápido y los ataques directos contra f7. Ese espíritu sigue explicando por qué los aficionados lo eligen: resulta natural y agresivo, aunque la teoría moderna muestra que 2.Bc4 da a las negras un camino fácil hacia la igualdad.
Dónde encaja el Bowdler entre las antisicilianas
El ataque Bowdler pertenece a la familia de las antisicilianas: cualquier sistema en el que las blancas rehúsan el 2.Nf3 y 3.d4 de la siciliana abierta a favor de un esquema más tranquilo o más independiente. Está catalogado bajo el código ECO B20, el cajón de las segundas jugadas poco habituales de las blancas contra 1...c5, donde 2.Bc4 se sitúa junto a hermanas mejor consideradas como la variante Alapin (2.c3) y el ataque Grand Prix (2.Nc3 y f4). Lo que separa al Bowdler de ellas es el propósito. La Alapin lucha por un centro completo, el Grand Prix mantiene el alfil en una diagonal útil, mientras que 2.Bc4 compromete pronto el alfil de casillas claras en una casilla que las negras atacan con gusto. Conocer la categoría general compensa, porque los antídotos habituales contra las antisicilianas (desarrollo rápido y una ruptura central oportuna) son exactamente lo que neutraliza el Bowdler.
Teoría del ataque Bowdler: las tres respuestas principales (2...e6, 2...Nc6, 2...d6)
La respuesta 2...e6 cierra las ideas de las blancas en la diagonal a2-f7 y suele llevar a posiciones cerradas donde las blancas, cortas de espacio, buscan la ruptura de peones adecuada para aflojar el centro de las negras.
La respuesta 2...Nc6 a menudo transpone a las mismas líneas que salen tras 2...e6.
La respuesta 2...d6 da a las blancas algunas opciones más, como abrir la posición enseguida con d4 y llevar la partida hacia un juego más agudo y táctico.
Respuesta 2...e6
La respuesta más popular a 2.Bc4 empieza con 2...e6. El objetivo es sencillo: jugar ...d5, hacerse con un centro fuerte y ganar un tiempo atacando el alfil de c4. Esta ruptura iguala de inmediato para las negras, porque las blancas no tienen una forma limpia de impedirla.

Tras 2...e6, las blancas suelen intentar impedir el ...d5 inmediato. Destacan dos jugadas candidatas: 3.Qe2 y 3.Nc3. Qe2 desaconseja la ruptura porque, tras una captura, la dama negra quedaría en la misma columna que el rey en e8. 3.Nc3 toma el control de d5 y frena el avance.
Las dos jugadas tienen inconvenientes. Sacar la dama tan pronto suele ser mala idea, porque aún faltan piezas por desarrollar y el rey por poner a salvo. Nc3 tampoco ayuda a la estructura de peones de las blancas, porque las negras seguirán presionando por la columna c y el peón retrasado de c2 se convierte en un blanco permanente.
Las dos secciones siguientes examinan cada jugada candidata con más detalle.
Línea 3.Nc3
Esta línea empieza con el salto de caballo 3.Nc3. La mayoría de los jugadores de club lo usan para frenar el ...d5 inmediato. Lo que hagan las blancas después depende de la respuesta de las negras, pero el plan suele ser Nf3 y una ruptura con d4 para abrir la posición. Esa ruptura importa, porque las negras suelen expandirse por el flanco de dama con ...a6-b5 para molestar al alfil mal colocado de c4. La ruptura d4 libera el alfil y abre posibilidades de ataque por las casillas oscuras cerca del rey negro. Las negras, a su vez, suelen cortar la idea completando el esquema habitual.

Una línea de ejemplo sigue así: 3...a6 (con la idea de ...b5 para atacar el alfil de c4 y expandirse por el flanco de dama), 4.a4 (que frena esa expansión), 4...Nc6 (que mantiene el control de d5 y frena d4 por ahora), 5.Nf3 (desarrolla y prepara el enroque), 5...Nf6 (desarrolla y vigila la ruptura ...d5), 6.d3 (6.d4 sería peor, porque las negras consiguen ...d5-c4 con tiempo y encierran el alfil de casillas claras tras la cadena de peones), 6...d5 (ataca el alfil y construye un centro fuerte), 7.Bb3 (capturar el peón sería un error, y dejaría a las negras un centro sin oposición), 7...Be7 (prepara el enroque), tras lo cual ambos bandos enrocan corto.
En la posición resultante, las negras buscan molestar a las piezas blancas y aprovechar el alfil de casillas claras mal colocado, mientras que las blancas esperan que las negras se extralimiten para poder golpear los peones avanzados con rupturas oportunas.
Línea 3.Qe2
Esta línea empieza con la jugada de dama 3.Qe2.

Frena el avance ...d5 porque 3...d5 se topa con 4.exd5, y las negras no pueden recapturar con el peón e6 por la clavada en la columna e.
Las negras suelen responder 3...Nc6, que toma el control de d4. Las blancas tienen varios intentos aquí, pero 4.Nf3 es el más habitual, porque cubre d4 y prepara el enroque corto.
Las negras siguen queriendo expandirse con ...a6-b5, y las blancas buscan mejorar sus piezas y frenar ese plan.
Una línea de ejemplo continúa 4...a6 5.d3 (como ya vimos la estructura con a4, veamos qué pasa cuando las negras consiguen jugar ...b5), 5...b5 (expandiéndose por el flanco de dama y atacando el alfil de c4), 6.Bb3 (salvando el alfil), 6...Na5 (con el alfil de b3 corto de casillas, las negras ganan la pareja de alfiles cambiándolo por el caballo), 7.O-O Nxb3 y 8.axb3.
En la posición resultante, las negras tienen la pareja de alfiles y las blancas, peones b doblados: una ventaja pequeña pero duradera para las negras. Las negras se desarrollan deprisa y presionan con esas ventajas, mientras que las blancas buscan rupturas de peones como c4 y golpes centrales con d4 y e4.
Cómo deben jugar realmente las blancas esta posición
Si insistes en 2.Bc4, el enfoque sensato es la contención, no el ataque prematuro con f4. El plan más constructivo combina Qe2 con c3 y un enroque rápido. Qe2 apoya e4 y desaconseja un ...d5 inmediato, c3 prepara un d4 posterior y da al alfil la retirada a b3, y el enroque corto pone al rey a salvo antes de que llegue la expansión de las negras por el flanco de dama. Trata el alfil de c4 como una pieza que quizá tenga que retroceder a b3 en cuanto aparezcan ...a6 y ...b5, no como un ariete contra f7. Jugando así, las blancas llegan a una estructura algo pasiva pero sólida, de aire italiano, donde lo peor que puede pasar es la igualdad. Los dos errores que pierden partidas son comprometer el centro demasiado pronto y perseguir f7 cuando las negras ya se están desarrollando sin problemas.
Respuesta 2...Nc6
Esta variante empieza con las negras desarrollando con calma el caballo a c6 (2...Nc6). Comparada con 2...e6, da a las blancas algunas opciones más, pero la mayoría de las líneas vuelven a las que ya vimos, porque las negras suelen ir hacia el plan ...e6/...d5 mientras las blancas juegan Nc3 y una ruptura con d4.

Las secciones siguientes tratan los dos intentos más populares contra esta jugada: 3.Nc3 y 3.d3.
Variante 3.Nc3
Esta línea empieza con 3.Nc3, igual que en las líneas de 2...e6, con la idea de frenar ...d5 por ahora.

La respuesta más popular es 3...e6, que transpone directamente a las líneas que ya analizamos.
La segunda opción principal es 3...g6, que prepara el fianchetto del alfil de f8 en g7 para trabajar la larga diagonal a1-h8. Las blancas terminan de desarrollarse y mejoran la posición poco a poco con maniobras y jugadas de peón razonables. Las negras no se apresuran con ...e6/...d5, pero esa ruptura sigue siendo la idea clave también en este esquema.
Una línea de ejemplo es 4.d3 Bg7 5.Nf3 d6 (abre la diagonal del alfil de c8), 6.O-O e6 (prepara ...d5), 7.Bb3 (una jugada profiláctica contra ...d5), 7...Nge7 (completa el desarrollo del flanco de rey), 8.Re1 y 8...O-O.
La posición resultante es una lucha lenta de maniobras. Las blancas buscan llevar sus piezas a las casillas ideales, y las negras intentan sacar el máximo partido a la diagonal a1-h8.
Línea 3.d3
Esta línea abre con 3.d3 y a menudo transpone a las líneas anteriores, porque la respuesta más habitual es 3...e6.

Para esta variante, veamos una forma algo inusual de que las blancas se hagan con la iniciativa si las negras juegan 3...a6, con la idea de 4...b5. Las blancas responden 4.Bd5, manteniendo la idea de colocar el alfil en c6 y doblar los peones negros. Si las negras juegan 4...e6, las blancas obtienen una clara ventaja con 5.Bxc6 bxc6, donde las negras cargan con peones doblados y las blancas tienen la estructura más limpia.
Si las negras prueban 4...Nb4 en su lugar, las blancas retroceden con 5.Bb3, y la partida puede tomar una estructura francesa tras una línea de ejemplo como 5...e6, 6.c3 (que echa al caballo de b4 y prepara d4), 6...Nc6 7.Nf3 Nf6 8.O-O d5 9.e5 (atacando el caballo de f6), 9...Nd7 y 10.d4.
La posición resultante recuerda a una defensa francesa, donde las negras buscan golpear por el flanco de dama y las blancas atacan por el flanco de rey.
Respuesta 2...d6
Esta variante empieza con 2...d6, una jugada que descarta las ideas con ...e5 y refuerza el peón de c5. Como ya hemos cubierto muchos esquemas, veamos en cambio la partida abierta que puede surgir aquí.

Las blancas pueden actuar de inmediato con 3.d4 para abrir la posición. Las negras capturan con 3...cxd4, y las blancas recapturan con la dama, 4.Qxd4. Posiciones así son muy típicas de la siciliana: ambos bandos tienen muchos planes y el juego suele volverse agudo.
Una línea de ejemplo continúa 4...Nf6 5.Nf3 g6 (prepara el fianchetto y el alfil en la diagonal a1-h8), 6.Nc3 Bg7, 7.Qd3 (poniendo la dama a salvo y esquivando un ataque a la descubierta del alfil de g7), 7...O-O y 8.O-O.
En la posición resultante, las negras quieren terminar el desarrollo y presionar por la columna c con ...Rc8 y ...Qc7, mientras que las blancas intentan provocar ...e5 para atacar el peón retrasado de d6.
Órdenes de jugadas y transposiciones que conviene conocer
Aunque el artículo trata 2...e6, 2...Nc6 y 2...d6 como respuestas separadas, en la práctica se mezclan unas con otras. Tras 2...Nc6 3.Nc3, la continuación más popular de las negras es 3...e6, que transpone directamente a las líneas principales con ...e6; el intento independiente es 3...g6, con el fianchetto del alfil a g7 para luchar por la diagonal a1-h8. Las estructuras más tranquilas del Bowdler con d3 y un centro contenido a menudo transponen a posiciones de aire italiano que, de otro modo, alcanzarías por 1.e4 e5, solo que con el peón negro en c5 en lugar de en e5. Si las blancas abren pronto con d4 contra 2...d6 (3.d4 cxd4 4.Qxd4), la partida puede deslizarse hacia terreno de siciliana abierta. Detectar estas transposiciones ahorra memorización, porque aprendes el plan ...e6/...d5 una vez y cubre casi todos los órdenes de jugadas.
Cómo responder al ataque Bowdler: plan paso a paso para las negras
Si te enfrentas al ataque Bowdler con negras, no necesitas memorizar líneas largas. La refutación es un plan, no una secuencia forzada. Sigue estos cuatro pasos y las negras estarán cómodas en casi todas las partidas.
- Amortigua el alfil con 2...e6. Así le quitas veneno al alfil de c4 en la diagonal a2-f7 y preparas la ruptura central.
- Golpea el centro con ...d5. Jugada en el momento justo, ...d5 ataca el alfil con tiempo y da a las negras dos peones centrales fuertes mientras que las blancas no tienen ninguno.
- Molesta al alfil con ...a6 y ...b5. La expansión por el flanco de dama persigue al alfil mal colocado y puede ganar la pareja de alfiles tras ...Na5xb3.
- Desarrolla con naturalidad y enroca. Con ...Nc6, ...Nf6, ...Be7 y el enroque corto, las negras terminan el desarrollo y conservan una ventaja de espacio duradera.
En resumen: toma el centro, cuestiona el alfil y desarrolla. Contra este plan sencillo, las blancas rara vez consiguen el ataque contra f7 que la apertura promete.
Una partida modelo: la refutación ...e6/...d5 en acción
Ayuda ver la refutación como una partida continua y no como consejos sueltos. Una secuencia representativa es 1.e4 c5 2.Bc4 e6, que amortigua el alfil, y después 3.Nc3 a6, que inicia el plan por el flanco de dama. Tras 4.a4 Nc6 5.Nf3 Nf6, las negras se desarrollan con naturalidad sin soltar el control de d5. Las blancas se conforman con 6.d3, porque 6.d4 permite ...d5 con tiempo, y ahora 6...d5 golpea el centro y ataca el alfil de c4. Las blancas retroceden con 7.Bb3, las negras completan el desarrollo con 7...Be7 y ambos bandos enrocan. El cuadro ya habla por sí solo. Las negras dominan un amplio centro de peones y una columna c semiabierta para presionar el peón retrasado de c2, mientras que el alfil blanco queda reducido a espectador en b3. No se ha ganado ninguna pieza, y aun así las negras gozan de una ventaja cómoda y sin riesgo.
Trampas y tácticas del ataque Bowdler: castigar el alfil mal colocado
Como el Bowdler se apoya en un alfil mal colocado, la mayoría de los trucos tácticos favorecen a las negras. Estos son los tres patrones que conviene conocer: dos que ganan material para las negras y una trampa que las negras deben evitar contra un rival blanco atento.
Cuando el alfil blanco se retira a b3 tras ...a6 y ...b5, las negras pueden simplemente llevárselo. El caballo va a a5 y captura en b3, dejando a las blancas con peones b doblados y a las negras con la pareja de alfiles, una ventaja pequeña pero duradera que define muchos medios juegos del Bowdler.
Si las blancas se extralimitan con un 4.f4 prematuro, aparece una táctica concreta. Tras 4...Nf6 5.Nf3, las negras juegan 5...Nxe4, y cuando las blancas recapturan con 6.Nxe4, la jugada 6...d5 hace una horquilla al caballo de e4 y al alfil de c4. Las blancas solo pueden salvar una pieza, y las negras salen con un peón limpio de ventaja.
Tras 3.Qe2, el 3...d5, de aspecto natural, se mete en problemas: 4.exd5, y las negras no pueden recapturar con 4...exd5 porque el peón e6 está clavado contra el rey en la columna e. En su lugar, las negras tienen que gastar una jugada con la dama, así que contra 3.Qe2 prepara ...d5 con cuidado: enroca primero y rompe la clavada antes de avanzar el peón.
El espejismo de f7: cómo 4.f4 regala un peón limpio a las negras
La refutación más aguda de toda la apertura castiga justo la idea que lleva a las blancas a jugar el Bowdler. Tentados por visiones de un ataque contra f7, los jugadores de club suelen seguir a 2...e6 con el impaciente 4.f4, esperando lanzar adelante los peones del flanco de rey. Sale mal de inmediato. Tras 4...Nf6 5.Nf3 Nxe4, las blancas recapturan con 6.Nxe4, y entonces 6...d5 hace una horquilla al caballo de e4 y al alfil de c4 a la vez. Las blancas solo pueden rescatar una pieza y salen con un peón menos, a menudo además con la posición arruinada. Una y otra vez he visto el mismo patrón: en cuanto las blancas se extralimitan para perseguir f7 con el alfil aún suelto en c4, una ruptura central con ...d5 gana material.
El veredicto sincero: puntos fuertes y débiles de 2.Bc4
Ventajas
- Las blancas se desarrollan según los principios básicos.
- Si las negras se extralimitan con los peones centrales, las blancas pueden lanzar un asalto contra la base de la cadena de peones y ganar la iniciativa.
- El mejor jugador, con buena comprensión de la posición, puede imponerse porque las partidas suelen ser estratégicas.
- Las partidas pueden pasar a estructuras distintas y favorables si las negras no conocen la respuesta al ataque Bowdler.
Inconvenientes
- El alfil de casillas claras a menudo tiene problemas porque está mal colocado.
- Las negras pueden igualar pronto y expandirse por el flanco de dama o en el centro.
- Las ideas y estructuras de las negras salen con facilidad, mientras que las blancas tienen que ser precisas para no quedarse atrás.
- Las negras obtienen mejores resultados tanto a nivel de maestros como de aficionados.
Qué jugar en su lugar: antisicilianas más exigentes para las blancas
Si el Bowdler topa siempre con el mismo plan para igualar, suele ser señal de que conviene pasar a una antisiciliana más exigente. Cada una de las líneas siguientes mantiene sencillo el esquema de las blancas, pero plantea a las negras problemas mucho más difíciles que 2.Bc4.
- Variante Alapin (2.c3): la alternativa más sólida, que lucha por un centro completo con d4 y da a las blancas una ventaja real de apertura por la que jugar.
- Ataque Grand Prix (2.Nc3 y f4): la opción agresiva, que busca un ataque directo contra el rey mientras mantiene el alfil en una diagonal más útil.
- Siciliana cerrada (2.Nc3, g3 y Bg2): un sistema de poca teoría en el que las blancas hacen el fianchetto y atacan por el flanco de rey, ideal si quieres un plan en lugar de memorizar.
Las tres evitan el problema central del Bowdler, un alfil al que las negras persiguen con ...a6-b5, y conservan al mismo tiempo la sensación práctica y fácil de aprender que te atrajo de 2.Bc4 en primer lugar.
Caso práctico: la línea con Bd5 de estructura francesa (3.d3)
Este es uno de los mejores intentos prácticos de las blancas y sale directamente de las líneas 2...Nc6 3.d3 de arriba. En lugar de enfrentarse al plan ...e6/...d5 de frente, las blancas usan el alfil de forma activa antes de retirarlo y llevan después la partida a una estructura de tipo francés, donde la pieza mal colocada deja de ser el tema. Es la línea más completa de esta guía, así que sirve como partida modelo para estudiar.
Lectura jugada a jugada de lo que enseña cada paso:
- 1.e4 c5 2.Bc4 Nc6 3.d3. Las blancas se mantienen modestas. El peón de d3 apoya e4 y despeja el camino para enrocar, justo el enfoque contenido que evita problemas a las blancas.
- 3...a6. Las negras empiezan el plan habitual por el flanco de dama, con la idea de ...b5 para perseguir el alfil de c4.
- 4.Bd5. La idea independiente clave. En lugar de esperar a que lo echen, el alfil salta hacia delante y amenaza Bxc6 para doblar los peones negros. Esta es la jugada que da mordiente a la línea.
- 4...Nb4. La respuesta precisa. Las negras atacan el alfil y evitan 4...e6 5.Bxc6 bxc6, que daría a las blancas una estructura limpia frente a los peones doblados de las negras. El punto de inflexión de toda la línea está justo aquí: si las negras responden pasivamente, las blancas están realmente mejor, pero el salto activo del caballo mantiene el equilibrio.
- 5.Bb3 e6 6.c3. Las blancas retiran el alfil a b3 y ganan un tiempo sobre el caballo de b4 mientras preparan d4.
- 6...Nc6 7.Nf3 Nf6 8.O-O d5. Ambos bandos terminan de desarrollarse, y las negras consiguen de todos modos la ruptura ...d5 característica.
- 9.e5 Nd7 10.d4. Las blancas cierran el centro con e5 y d4 y alcanzan una estructura de tipo francés. Ahora el alfil de c4 ya no es un lastre detrás de sus propios peones, pues la posición está cerrada y las blancas atacan por el flanco de rey mientras las negras juegan por el de dama.
La conclusión práctica para un jugador de club: si juegas con blancas y te has comprometido con 2.Bc4, esta idea con Bd5 es la forma más exigente de jugar, porque esquiva el destino habitual del alfil transformando la posición en una francesa. Si juegas con negras, recuerda que la respuesta correcta a 4.Bd5 es el activo 4...Nb4, no el 4...e6 de aspecto natural: una de esas elecciones pequeñas pero decisivas en aperturas que parecen igualadas.
¿Deberías jugar el ataque Bowdler?
El ataque Bowdler suele ser la elección de jugadores que aún no han estudiado la siciliana a fondo. Las negras tienen varias respuestas directas, y todas igualan en poco tiempo. Nada de esto importa mucho a nivel de club, donde 2.Bc4 sigue siendo una sorpresa perfectamente jugable. Pero en cuanto tus rivales conozcan el plan con ...e6 y ...d5, conviene dar el salto a una antisiciliana más severa, como la variante Alapin o el ataque Grand Prix.
Ponte a prueba: posiciones del ataque Bowdler
Haz la jugada en el tablero. Pista te da un empujoncito y Respuesta muestra la jugada y por qué funciona.
El alfil blanco de c4 vigila f7. ¿Qué jugada de peón bloquea esa diagonal y prepara ...d5?
Las blancas respondieron 3.d4 a 2...d6. ¿Qué captura cambia el peón central y abre la columna c?
El ...a6 de las negras prepara ...b5 para atacar tu alfil. ¿Qué jugada de peón guarda b5 y frena ese plan?
El caballo negro de c6 controla d4. ¿Qué jugada de caballo cubre d4 para las blancas y se prepara para enrocar corto?
El 4...d5 de las negras atacó el alfil, y las blancas respondieron 5.e5. El alfil sigue en c4. ¿Qué captura lo gana?
El 5.e5 de las blancas atacó el caballo de f6, que saltó a g4. El caballo ahora está solo. ¿Qué captura lo gana?
El caballo negro de b4 molesta. ¿Qué jugada de peón lo echa y prepara el avance d4?
El alfil blanco está en b3 tras el ...b5 de las negras. ¿Qué jugada de caballo va al borde del tablero y lo ataca?
Las blancas ya han enrocado. El ...e6 de las negras prepara ...d5, que atacaría el alfil de c4. Retrocede un paso por la diagonal que apunta a f7.
Tu peón de d5 atacó con horquilla al caballo y al alfil. Las blancas movieron el caballo a g3. ¿Qué captura gana el alfil?